No es fácil sentirse como en casa cuando estás fuera. Ni siquiera cuando te alojas en un hotelazo de primer nivel o cuando comes en un restaurante de renombre. A no ser que haya cosas que te recuerden a la tuya propia, claro. Y es curioso como, en la mayoría de las ocasiones, alcanzar este estado de confort tiene mucho que ver con la cocina; con ciertos ingredientes o elaboraciones que te recuerdan a los platos de tu madre o incluso a los de tu país, sobre todo cuando estás en el extranjero.

Pues algo así sucede después de comer en el restaurante Aduana, el nuevo vecino de la plaza de Colón, que se ha instalado en la azotea de la séptima planta del Hotel Gran Meliá Fénix (Hermosilla, 2 <M> Colón). Y es así porque su chef ejecutivo, Miguel Martín -formado en los fogones de la cadena desde 2001- siempre ha prestado mucha atención a las preferencias de sus clientes en cuestiones de gustos gastronómicas. Por eso precisamente ha querido que la nueva carta, en la que convergen ingredientes y elaboraciones de aquí y de allá, sea como un homenaje a todos ellos, intentando que cada uno se sienta un poquito más cerca de casa. Incluidos nosotros, los locales, pues la base de todo su universo gastronómico es la cocina mediterránea.

Esa multiculturalidad del restaurante Aduana la hemos apreciado en platos como las ostras Rockefeller gratinadas con parmesano y espinacas, elaboradas siguiendo una receta de Nueva Orleans y con las que hace un guiño al cliente estadounidense; o la crême brulée de foie ligero con polvo de kikos y fresa deshidratada, con el que altera la esencia de un postre catalán convirtiéndolo en un plato principal; o la causa limeña hecha con atún rojo en tempura y puré de patatas, fusión de un plato peruano con uno japonés, previo paso por el sur de Andalucía. En definitiva, pura mezcla de culturas que nos han llevado de viaje por el mundo y nos han hecho sentir, no solo como en casa, sino más cerca del cielo que de la tierra. Nunca mejor dicho.

Horario: De martes a sábado, de 7 a 16h y de 20:30 a 23h. Domingo, de 9 a 16 h. Lunes, cerrado. Precio medio: 45-50€.