Entre tanto boom gastronómico y conceptual en torno a la hostelería, los empresarios Álvaro Unzurrunzaga y Arturo Díaz se han atrevido a abrir un bar como los de toda la vida y, además, con nombre propio. Se llama Gonzalín, Bar a secas (Eloy Gonzalo, 8) y está en el barrio de Chamberí.

Se han inspirado en los bares de barrio, con horario ininterrumpido desde el desayuno hasta las copas de después de cenar; de hecho, ofrecen hasta menú del día con propuestas de corte muy casero, desde tradicionales platos de cuchara a cremas de temporada. De este modo, se alejan del concepto de local solo para el fin de semana, y se convierten en una opción más a tener en cuenta durante los días de diario.

Una idea que aparentemente contrasta con su decoración: sofisticada y muy de vanguardia, inspirada en un bistró años 20, firma de los archiconocidos Juan Luis Media de Madrid in Love, Luis Puerta y el estudio de Estefanía Carrero. Y no es casual, porque, en realidad, la decoración de este pequeño local está pensada para que el cliente se sienta como en casa a cualquier hora del día: papeles pintados, moqueta en el suelo, alacena a la vista, una bancada corrida, iluminación cálida… y la barra en el centro, protagonista junto a un puñado de mesas para comer, como en cualquier bar de los de siempre.