En 2011 un grupo de jóvenes emprendedores con muchas ganas de revolucionar la cerveza de calidad fundó Cervezas La Virgen. Con un marcado carácter local, ingredientes naturales, sin filtrar y sin pasteurizar, su oro líquido logró conquistar muy pronto el corazón de los madrileños. Hoy, la revolución continúa con la puesta en pie de sus propios tap rooms en los barrios de Malasaña, Lavapiés y Chamberí. Unos locales en los que poder degustar sus variedades clásicas y otras cervezas estacionales o de edición limitada, acompañadas de diferentes ofertas gastronómicas que varían según el local. Además, cada espacio cuenta con una estética definida y una personalidad propia, que responde al ambiente y vecinos de cada barrio.

Así, en Malasaña, en el espacio que antes ocupaba el mítico El Chorrillo se ubica ahora El Callejón de La Virgen (calle Acuerdo, 3), en un espacio de estética industrial donde predomina el hormigón -un evidente guiño a la primera fábrica de La Virgen- donde animan a maridar sus cervezas con distintas brochetas (pollo de corral, setas, panceta vietnamita, etc). En su segundo bar en Lavapies, La Fuente de La Virgen (calle Sombrerería, 3), el embutido es la pareja estrella de su cerveza artesana. El bar se llama así por una antigua fuente que alberga el local en su interior, un espacio donde impera el blanco, salvo algunas pinceladas en color rojo en los azulejos, taburetes y tuberías.

La cervecera madrileña abre sus propios Tap Rooms en la capitalEl tercer y último -por ahora- tap room de la cervecera madrileña se encuentra en Chamberí y se llama El Mural de La Virgen (calle Cardenal Cisneros, 21). Con una estética urbana y sus paredes llenas de graffitis, ha llegado a esta castiza calle para conquistar a los madrileños con los perritos calientes que ha hecho célebres su brewpub en Las Rozas. Los vecinos de la zona asistirán en breve a la apertura otro taproom en Ponzano donde, al igual que sus antecesores, se instalará un grifo solidario que destinará parte de su recaudación a fines sociales para impulsar el barrio y mejorar la vida de sus habitantes.

Y es que estos chicos se han propuesto seguir expandiendo la cultura cervecera con un producto puro y auténtico, apostando por los bares de barrio y cervezas de calidad. No hay más que acercarse a cualquiera de estos espacios para comprobar que lo están logrando y eso que, como avisan, esto es solo el comienzo.

La cervecera madrileña abre sus propios Tap Rooms en la capital